Escuela de Navidad 2018

Campaña de Navidad

Del 26 de diciembre de 2018 al 4 de enero de 2019 Fundación Dasyc organiza una “Escuela de Navidad” en el CAES Raquel Payá de Valencia en la que atenderá a 80 niños y niñas en riesgo de exclusión social de los barrios en los que trabaja.

Esta es una iniciativa propia de la Fundación Dasyc, pionera en Valencia, para atender en el periodo vacacional de Navidad a los menores de familias en riesgo de exclusión social para que no pasen ese tiempo desatendidos en sus casas.

Si quieres hacer un donativo puedes hacerlo en el siguiente número de cuenta:

Concepto: Escuela de Navidad

ES98 0075 0465 4606 0028 9560

Gracias!

Rey Mago por un día 2018

Campaña de Navidad
¡ATENCIÓN REYES MAGOS! PODÉIS TRAER LOS REGALOS A LA FUNDACIÓN HASTA EL 29 DE DICIEMBRE EN EL SIGUIENTE HORARIO:

LUNES, MARTES Y MIÉRCOLES DE 08:30 A 18:00
JUEVES Y VIERNES DE 08:30 A 14:00

C/ CIRILO AMORÓS 20, 3

¡GRACIAS!

¡Un año más llega Rey Mago por un Día!

Desde hace 3 años en Fundación Dasyc organizamos la iniciativa “Rey Mago por un día”.
Esta consiste en comprar el regalo que ha pedido en la carta a los Reyes Magos uno de los niños y niñas a los que atendemos en nuestros proyectos sociales en Valencia, Castellón, Alicante y Palma de Mallorca.

Gracias a esta iniciativa el año pasado tuvieron su regalo de Navidad 263 menores en riesgo de exclusión social, niños y niñas con situaciones familiares muy difíciles, muchos de los cuales pasan la Navidad en los centros de menores o de acogida donde viven sin sus familias y este es el único regalo que van a tener en Navidad.

¿Con qué tipo de centros colaboramos?

Casas de acogida, en su mayoría madres solteras con pocos recursos.
Centros de Acción Educativa Singular CAES.
Centros de menores.
Viviendas tuteladas.

Algunos de los centros con los que colaboramos:

En la Comunidad Valenciana colaboramos con:

CAES Raquel Payá
CAES Santiago Apóstol
Varios centros centros de menores, de acogida y una vivienda tutelada.

Tienes toda la info en este enlace.

Apúntate a la iniciativa aquí hasta el 4 de diciembre 🙂

¡Gracias por hacer felices esta Navidad a los menores que atendemos!

Sheila, voluntaria pequeños Escuela Verano Valencia 2018

Testimonios

Hola me llamo Sheila tengo 22 años y soy estudiante de psicología. Tenía una inquietud enorme de trabajar con niños en riesgo de exclusión social porque siempre he tenido una inquietud personal por trabajar con cualquier tipo de ser vivo y sabía que un niño me podría enseñar mucho más de lo que me podría enseñar un adulto. Decidí buscar por internet para empezar un voluntariado y me apunté a esta experiencia con niños.

En la escuela de verano he estado con niños de primero y segundo de primaria y he visto que todos son diferentes, cada uno tienes sus inquietudes y sus formas de ser. Cada día teníamos muchas pautas e intentábamos darles una organización y un horario, para que, ya que en su vida a veces no lo tienen, en la escuela de verano tuvieran una organización y un planning. Por la mañana entraban y tenían media hora para jugar, la mayoría con el balón, y luego entrábamos una hora a clase a hacer deberes. Muchos no se traían los deberes entonces los voluntarios les poníamos y les ayudábamos muchísimo, sobre todo con multiplicaciones, con sumas y con restas y con la lectura, porque hay niños de 1º y 2º que no saben leer y necesitaban de nuestra ayuda.


Después de los deberes salíamos otra vez al patio y estábamos una hora y media y volvíamos a entrar en clase a jugar a las sillas porque es un juego que a todos les gusta y se lo pasan súper bien. A veces tenían un mal perder, pero siempre intentaban estar alegres y con diversión e intentaban que los voluntarios también estuviéramos dentro de su juego porque nosotros hemos tenido un trato más cercano que con sus profesores del curso. Al tener este trato más cercano hemos podido compartir con ellos muchas cosas, sentimientos y muchas emociones. Aunque les pusiéramos normas también les hemos dado una parte nuestra durante un mes en el que ellos nos han conocido y nosotros a ellos pudiéndoles aportar muchísimo más.

A nivel personal la escuela de verano me ha aportado mucho, moralmente me ha abierto mucho más. El estar con niños excluidos socialmente me ha hecho abrir mucho más la mente, el ver que realmente sí que hay pobreza, hay dificultades para ser educados, simplemente la educación primaria, las dificultades que hay para niños. La parte buena es que yo les he aportado muchísimo y ellos a mí también, y la parte mala que veo es que yo les he ayudado un mes, pero fuera ya no puedo hacer más. La Fundación Dasyc hace que estos 136 niños hayan estado con nosotros para ser bien atendidos y que se les trate bien por los voluntarios. Pero fuera está la calle y están ellos solos y es algo muy duro y muy difícil de trabajar psicológicamente por parte de los voluntarios. Pensar cómo le implanto unos principios o unos valores y normas y les ayudo si sé que luego estarán en la calle o solos o en sus casas pero sin ninguna norma.


Plantearme cómo les digo que coman cuando en su casa no comen, o cómo les digo que jueguen si en su casa no juegan o que no se peleen si es lo que ven fuera. Esto es algo muy difícil de llevar y moralmente te lo llevas a casa planteándote ¿qué hago mañana para que se le quede que lo que hacen en la escuela de verano y lo que hacen fuera tiene que ser igual? No que lo que vean aquí se quede aquí, el hecho de seguir unas normas, tener principios, saber comportarse en la mesa, ir al servicio, pedir permiso, decir por favor y el respeto. Cómo le explicas a un niño que tiene que tener respeto en el colegio y fuera de él aunque fuera no lo vea.

Pablo, voluntario mayores Escuela Verano Valencia 2018

Testimonios

Hola! Me llamo Pablo y tengo 29 años. El próximo curso voy a estudiar el máster de profesor de secundaria. Decidí hacer voluntariado este verano porque quería tener una experiencia con niños, ya que tengo dos sobrinos y como me lo paso muy bien con ellos pensé que podría ser una buena experiencia para ayudar.

En la escuela de verano de Dasyc he estado con los más mayores que tienen entre 11 y 12 años. Por las mañanas hacíamos un poco de deberes y luego teníamos un rato para jugar en el patio y también hacíamos otro tipo de actividades que iban surgiendo. Además, había un día de juegos de agua y también hemos hecho algunas visitas extraescolares como a la Fábrica de Danone.
La parte que más me ha gustado de la Escuela de Verano han sido los tiempos muertos porque es cuando he podido charlar con los chavales de sus inquietudes y hablar con ellos de la vida.

Al principio me daba un poco de miedo hacer voluntariado porque el planteamiento de esta escuela de verano era con niños en riesgo de exclusión social. Si vienes el primer día y nunca has estado en una situación así antes te sorprende. Yo hice prácticas en un instituto con gente de bachillerato, pero esto es muy distinto por el tipo de niños y niñas, que además son muy diferentes entre ellos. El primer día es durísimo pero luego les echas de menos.

Yo iba a ir todos los días a la escuela de verano pero me surgió un trabajo y al final no he venido tanto como quería y lo he echado de menos. Cada semana miraba el calendario para ver si por fin podría estar más días en la escuela. Me he dado cuenta de lo increíble que es que eches de menos esto porque es muy duro, pero mola.

La Fundación Dasyc ayuda mucho a estos niños, principalmente para que no estén solos en verano, porque hay algunos que si no estuvieran ahí estarían solos en casa. La escuela de verano es diferente a una escuela normal porque aquí los niños están con voluntarios y tienen un trato diferente con nosotros que con los profesores.

Con nosotros pueden ser más cercanos, aunque sea un tiempo corto porque solo es un mes se crea un vínculo fuerte y confían en ti y te preguntan cosas que a lo mejor no preguntan a los profesores durante el año o que en casa a lo mejor no se les ocurre hablarlo por el clima que tienen o porque les da vergüenza. Los menores pasan mucho tiempo juntos y si tienen dudas de alguna cosa las resuelven pasando tiempo con otro niños y también de otras edades. Los voluntarios tenemos mucha responsabilidad porque los niños copian todo lo que hacemos, entonces si les podemos servir de ejemplo para algunas cosas está muy bien. Que vean que nos pueden tomar como referencia y esto pienso que es muy positivo para ellos.


Uno de los momentos de la escuela de verano que más me ha costado es la hora de la comida porque al no comer en casa, nosotros les enseñamos unas normas que a lo mejor ellos no conocen y no las hacen en casa, por eso no las cumplen. Como por ejemplo que se tienen que esperar a que todos terminen de comer para levantarse de la mesa o que no hay que jugar con la comida y comérselo todo, hacer la cola y pedir las cosas con permiso.

Premio voluntariado 2017 a Cristina, Fran y Pilar

Acompañamientos tercera edad valencia, Tercera Edad valencia

En el mes de octubre fueron premiados en la III Jornada de Voluntariado Lares CV tres voluntarios de Dasyc, Cristina, Fran y Pilar que realizan su voluntariado de acompañamiento a personas mayores en la residencia Fortuny de Valencia.

¡Gracias chicos por vuestra dedicación, estamos muy orgullosos de que forméis parte de Dasyc!

Mercedes, voluntaria de la Fundación Dasyc en Elche desde 2013

Testimonios

Mercedes es una “súper voluntaria” de la Fundación Dasyc que da apoyo a la zona de Alicante, en concreto, a la ciudad de Elche. Nos ayuda con la coordinación de los voluntarios y a la organización de eventos en su ciudad. En el siguiente testimonio nos da su experiencia de lo que han sido estos cuatro años y medio como voluntaria de la Fundación, y los que le quedan!

Gracias Mercedes por toda tu ayuda!

Mi voluntariado en la Fundación Dasyc es con personas mayores. Veo que los mayores en sus casas sufren soledad aunque estén materialmente
atendidos. Con el programa de “atención a cuidadores familiares” salimos al paso de esa carencia. De cada visita que hacemos, no me pasa solo a mí, salimos gratificados sintiendo que hemos paliado, aunque sea un poco, ese sufrimiento. Tratamos de darles optimismo y sentido a esa fase de la vida, tantas veces aquejada por dolores físicos y morales, al mismo tiempo que se benefician los familiares que los tienen a su cargo, ya que les damos respiro.

En Elche necesitamos voluntarios jóvenes para visitar a los mayores en sus casas. Los voluntarios les llevamos alegría. Una escucha atenta les ayuda a desahogarse, a la vez que transmiten y comparten recuerdos de su infancia que son, tantas veces, historia de tradiciones y costumbres de la ciudad oídas de primera mano. Además del proyecto de cuidadores familiares, la Fundación Dasyc tiene un servicio de bolsa de empleo para necesidades domésticas, nutrida por personas de toda confianza.

Maria, voluntaria de la Fundación Dasyc en Palma de Mallorca

Testimonios

Maria es una de las últimas personas que se ha incorporado al equipo de voluntarios de Dasyc en Palma de Mallorca. Nos va a ayudar a coordinar el trabajo que allí realizan los voluntarios. En el siguiente testimonio podréis saber un poco más de su experiencia como voluntaria en Dasyc

Gracias Maria por implicarte tanto con la Fundación!

No llevo mucho tiempo en la Fundación Dasyc, apenas unos meses, pero los suficientes para poder percibir el gran trabajo que se realiza para prevenir la exclusión social en todos los ámbitos de la población: niños, mujeres y personas mayores, tanto en colegios, centros y residencias como hospitales… Me quedé muy impactada al conocer, “in situ”, todas estas realidades y cómo se interviene en ellas desde la Fundación Dasyc.

Una de las cosas que más llamó mi atención es la profesionalidad con la que se llevan a cabo todos los proyectos y junto a ella la dedicación, el interés, la responsabilidad, el buen hacer y, por supuesto, los resultados tan positivos que de ellos se derivan. Como decía, para mí ha sido algo muy bonito conocer todo este trabajo y tengo que decir que me enganchó desde el primer momento. Durante mi vida, y a través del trabajo profesional, he tenido la oportunidad de trabajar durante algunos años en temas de voluntariado, principalmente voluntariado europeo a través del programa comunitario
Erasmus.

He podido comprobar muchas veces la experiencia tan positiva que suponía para los jóvenes participar en los diferentes proyectos, de qué forma su servicio voluntario repercutía sobre ellos mismos y eran ellos los mayores beneficiarios. Y es que ser voluntario cambia la perspectiva y la forma de ver las cosas, nos cambia a nosotros mismos por dentro, nos enriquece como personas. Nos hace más próximos, más tolerantes, en definitiva, creo
que nos humaniza más.

Las necesidades en las zonas más degradadas de las grandes ciudades son muy amplias, y Palma de Mallorca no es una excepción. También conviven familias que en la crisis económica han caído en la más absoluta pobreza y con dificultades para salir de ella debido a una formación precaria, familias desestructuradas, padres con diferentes problemáticas tanto económicas, como de salud, adicciones y siempre con falta de recursos y apoyos para salir de
estas situaciones.

También se mezclan otras etnias y todo ello supone un trabajo previo de aproximación a estas realidades e intentar poner en marcha proyectos que ayuden a paliarlas. Una de las principales necesidades es el apoyo escolar para los niños, tanto de primaria como de secundaria. Hay un gran porcentaje de chicos y chicas que abandonan las clases en edades muy tempranas y muchas veces se produce por falta de ayuda, pero también de motivación. Es necesario motivarles y ayudarles a encontrar un camino hacia el futuro.

Ahora mismo estamos trabajando en un instituto de educación secundaria para alumnos de este centro y en un centro de día de personas mayores, de titularidad municipal habilitado para esta actividad escolar, donde acuden niños y jóvenes de diferentes centros escolares de la zona. El trabajo del voluntario se basa principalmente en reforzar aquellas materias que el alumno lleva con más dificultad, haciendo una labor muy personalizada para que
todo este esfuerzo tenga un resultado positivo.

Dentro de todo esto destacaría que, paralelamente al refuerzo escolar, hay una motivación extra por parte de los voluntarios centrada en ayudar a los jóvenes a ver más allá de una realidad que les envuelve, propiciando para ello un ambiente de respeto, educación, trabajo, esfuerzo y demás valores que les faciliten el camino para, como decía anteriormente, ayudarles a ganar el futuro. Para ello contamos con voluntarios responsables, comprometidos y con una alta motivación para poder llevar a cabo toda esta tarea.

Mónica, 4 meses como voluntaria con infancia y juventud y mujeres

Testimonios

Mónica es una mujer que ha estado muy comprometida con la Fundación hasta que se ha tenido que ir a vivir fuera de Valencia. Mónica te echamos de menos!! Si queréis saber su experiencia durante los 4 meses que ha sido voluntaria de la Fundación no os podéis perder su testimonio!

Gracias Mónica por compartirlo!

Mi experiencia como voluntaria me ha permitido conocer la Fundación Dasyc por dentro y darme cuenta de la gran labor que hacen para que los voluntarios pongamos un granito de arena a este gran trabajo. Tanto en refuerzo escolar como en bolsa de empleo no pueden realizar una labor más positiva. Durante estos meses he recibido mucho cariño en ambos proyectos de voluntariado, que me han hecho sentirme útil para los beneficiarios y viendo que más que ayudarles yo, me ayudaban más a mí ellos generando en mí una gran ilusión de continuar el voluntariado. Creo que en el proyecto de refuerzo escolar se necesita mucha ayuda con el lenguaje, ya que es la base para el resto de asignaturas, tanto en lectura y comprensión, como en ortografía. En la bolsa de empleo para muchas de las personas que acuden es el primer punto de partida y de apoyo, y les reconforta saber que recién llegadas son bien recibidas y que alguien se preocupa en conocer su situación y tratar de ayudarles cuando tienen el sentimiento de estar solas. Lo que más agradecen es tener a alguien a quien poderle contar su situación y que les escuche aunque sólo sea durante un rato. En definitiva, no puedo estar más agradecida a Dasyc por todo.

Esther Ruiz, 3 años como voluntaria en el centro de menores SJB con la Fundación Dasyc

Testimonios

Esther Ruiz es peluquera en el barrio de Benicalap, y una persona muy solidaria que lleva 3 años colaborando con la Fundación Dasyc. Todo empezó con los menores del Centro San Juan Bautista de Valencia, y actualmente organiza conciertos y galas solidarias para los niños y niñas en riesgo de exclusión social de diferentes ONG’s.

En estas líneas nos cuenta su experiencia de voluntariado con la Fundación Dasyc.

Gracias por compartirla con nosotros Esther!

Conocí la fundación a través de la directora del centro de jóvenes de Conselleria, quien me habló muy bien de Dasyc y esto me animó a ponerme en contacto con ellos. La verdad es que la fundación continuamente ha estado a mi lado apoyándome en todo momento en mi proyecto. Lo cierto es que siempre he tenido la necesidad de ayudar a los demás, yo como madre siempre me he sentido muy volcada hacia los niños, poderles hacer la vida más grata y feliz, ya que ellos no son responsables de la situación en la que viven.

El voluntariado para mí es una manera de dar amor, comprender las necesidades, ponerse en el lugar de aquellos que por distintas circunstancias se hallan en situaciones en ocasiones desesperadas, ayudarlos a seguir adelante y que crean en ellos mismos. Ayudar a estos niños me hace sentir muy feliz, poderles ver sonreír, hacerlos un poco más felices me llena el alma de esperanza y de amor.

La idea de mi proyecto nació dentro de mi propia casa, tengo un hijo tenor y se me ocurrió la idea de organizar conciertos solidarios, dar al público un rato de emoción a cambio de unos pocos euros. Qué mejor manera de ayudar y ayudarse, ya que soy de la opinión de que la música es uno de los mejores bálsamos para el alma. Dasyc con su saber hacer y su contribución al bienestar social, distribuye los fondos de distintas empresas colaboradoras y entidades de manera equitativa y equilibrada, evaluando las necesidades en cada caso. Desde mi humildad me alegro mucho de haber encontrado a Dasyc, poder poner mi granito de arena en sus proyectos y que con ello los niños de nuestra ciudad puedan vivir un poco mejor.

Jordi, director del CAES Santiago Apóstol Cabanyal, centro beneficiario de la Fundación Dasyc

Testimonios

Jordi lleva 3 años como director del Centro de Acción Educativa Singular Santiago Apóstol de Valencia, años en los que el centro es beneficiario de Dasyc. En esta entrevista nos cuenta su experiencia con la Fundación en su trabajo.

¡Gracias Jordi por compartir con nosotros!

  • ¿Podrías contarnos brevemente tu experiencia como director de un Centro de Acción Educativa Singular (CAES)? ¿Qué supone para ti a nivel personal y de dedicación?

Ya sea director/a, maestro/a o educador/a, el hacerlo en un CAES, lo hace especial. Es un trabajo que te gusta o que no te gusta, creo que no hay término medio. Todas la personas que trabajamos en un CAES creo que tenemos una responsabilidad extra, ya que no podemos permitirnos el no ser profesionales y trabajadores dedicados. Para algunos alumnos y alumnas somos la referencia más importante que tienen y estamos obligados a responderles con nuestra mejor cara, una buena preparación de las clases, una buena organización del centro y poder apoyar a las familias lo máximo posible.

  • ¿Cuáles son las necesidades que tiene el colegio?

El colegio está compuesto por la comunidad educativa y las necesidades de la comunidad educativa son muchísimas, ya que las necesidades para muchas de nuestras familias están a niveles que no nos pensamos que en nuestra ciudad puedan existir con ese grado de precariedad.

  • ¿Cuál es la función de los voluntarios de Dasyc en el colegio? ¿Qué tipo de ayuda prestan?

Realizan tareas de voluntariado en los grupos interactivos y centro de tarde. Son actuaciones que realizamos dentro y fuera del horario lectivo con el objetivo de mejorar los niveles académicos, ya que pensamos que esa es la única manera de poder favorecer la inclusión social. La Fundación Dasyc, además de aportar voluntariado, todos los años colabora con la campaña navideña y siempre realizamos nuevos proyectos. La trayectoria de colaboración es de 10 años prácticamente. Sin ir más lejos, el año pasado un grupo de voluntarias de Dasyc resultó ganadora del programa “Historias en Red” de Bankia, generando recursos económicos para cubrir necesidades básicas del centro educativo y sus familias.